Cómo nivelar las baldosas cerámicas

Si vas a renovar el suelo o las paredes de cualquier espacio y quieres evitar las temidas 'cejas' y salientes, conviene realizar una buena instalación

20 octubre 2020

Cuando apostamos por las baldosas cerámicas como suelo de una vivienda o local comercial, o como revestimiento de pared, es importante prestar atención a su correcta instalación. Si queremos evitar los temidos desniveles entre ellas, también conocidos como 'cejas', tendremos que elegir un sistema de nivelación que nos ayude en este cometido y nos asegure un resultado óptimo. Esto nos permitirá trabajar con mayor rapidez y conseguir un mejor resultado dentro del espacio.


¿Cuál es la función del nivelador?
Cabe recordar que los sistemas de nivelación no sirven, en ningún caso, como sustitutivos de los separadores. Su función no es mantener la distancia entre baldosas, sino garantizar que permanezcan contiguas y a la misma altura, evitando así que haya elevaciones y aparezcan las cejas. Para ello, deberemos seguir una serie de procedimientos de instalación y tener en cuenta algunas recomendaciones que nos ayudarán a la hora de renovar el suelo o la pared.


¿Qué tipo de nivelador me conviene?
Los sistemas de nivelación constan de los siguientes elementos: la propia base de nivelación, las tenazas de ajuste y, dependiendo de la tipología, la cuña o la campana. También existen los sistemas de nivelación de rosca, que tienen una base de brida para la inserción de otra base cilíndrica mediante rosca, sin necesidad de tenazas. Lo ideal es preguntar al fabricante cuál es la tipología más adecuada para nuestra baldosa, atendiendo al material y el tamaño.

El proceso de instalación
Como en cualquier instalación cerámica, antes de ponerse manos a la obra es importante preparar los materiales necesarios -cemento, herramientas, juntas y niveladores- y comprobar que el pavimento se encuentre en buen estado.


• Primero, extendemos el cemento de agarre por el suelo o la pared. La técnica del doble encolado, untando también la costilla de la pieza, aporta mayor sujeción a la baldosa, sobre todo en formatos grandes.
• Tras colocar las crucetas de separación entre las piezas, hacemos lo propio con la base de alineación en la superficie de la baldosa. Vamos golpeando con una maza la superficie para garantizar la planicie.

• Colocamos las bridas y ajustamos con las tenazas para hacer presión, pero sin excesos, para no provocar desperfectos en materiales porosos. Luego dejamos reposar, respetando los tiempos de secado indicados.
• Por último, retiramos las cuñas golpeando con una maza de goma en dirección a la junta. Limpiamos los sobrantes, rejuntamos y listo.




¿Qué recomendaciones debo seguir?


1. El soporte debe estar en óptimas condiciones. La superficie donde se va a colocar el pavimento se debe limpiar y secar. Los sistemas de nivelación no subsanan las deficiencias de planimetría en base.
2. Realizar un doble encolado en determinados formatos. Según los documentos oficiales, en formatos a partir de 30x30 centímetros, o en piezas con un relieve muy acusado. No dejar huecos sin adhesivo.
3. Utilizar una llana con una medida de peine para encolar de entre 6 mm y 10 mm. De este modo se generará un espesor de entre 3 y 6 mm de adhesivo de forma homogénea, asegurando un mayor agarre.
4. Hay que asegurar un espesor regular de la capa adhesiva, que sea de al menos 3 mm. Un exceso de espesor de adhesivo, así como una mala técnica de aplicación, generará problemas ajenos al producto.
5. Nunca se podrá instalar sin junta (esta debe de ser de 1,5 mm como mínimo). La cruceta o separador ha de ser de espesor mayor a la del puente de nivelación.
6. Respetar los tiempos de secado del adhesivo. Vienen determinados por el fabricante y por el tamaño de la baldosa. Es interesante eliminar el exceso de adhesivo en las juntas antes de que endurezca.
7. Se recomienda golpear ligeramente con una maza de goma las piezas una vez instalados los elementos superiores para liberar tensiones. Para piezas de revestimiento porosas, o de poco espesor, la instalación de discos protectores soportará mejor esa presión.
8. Al golpear para retirar, nunca se debe apuntar a la cuña, sino a la junta. Es mejor no hacerlo con las manos. En las superficies más delicadas se puede optar por unos alicates apoyados sobre la cuña.


En definitiva
El coste del sistema de nivelación y el trabajo que implica son muy reducidos en comparación con el beneficio que reportan a una instalación de suelos. Supone hacer un trabajo mucho más automatizado y, por tanto, más rápido, además de reportar un resultado más homogéneo. Esto se traduce en un ahorro global de tiempos y de posibles gastos posteriores. Nivelar las baldosas cerámicas nos permitirá presumir de paredes y suelos equilibrados y bellos.